Fractura significa la ruptura de un hueso o cartílago y ocurre con mayor frecuencia después de un traumatismo. También hay casos en los que el principal culpable de una fractura es la osteoporosis, una enfermedad que causa fragilidad, debilitamiento de los huesos. El riesgo de fractura está estrechamente relacionado con la edad, aunque son comunes en los niños.
Hay dos tipos de fracturas: las cerradas cuando el daño óseo se ha producido debajo de la piel y las abiertas cuando el hueso perfora la piel. Ambas situaciones requieren ayuda inmediata.
Los primeros síntomas en caso de fractura
• Dolor que se siente fuertemente al moverse
• Debilidad muscular
• Hinchazón del área respectiva
• Deformación o tinción en azul del lugar donde ocurrió la fractura
• Sangrado masivo (en fracturas abiertas)
• Penetración del hueso a través de la piel (en fracturas abiertas)
¿Qué medidas de primeros auxilios se pueden tomar?
Si hay sangrado, debe detenerse. Debe recoger el área lesionada y aplicar compresas estériles sobre ella, al menos hasta que llegue al médico. En concreto, para detener el sangrado, se aplican garours o compresión local con vendajes estériles.
Extremadamente importante es también el mantenimiento en reposo absoluto, por diversos medios, del hueso fracturado, aliviando así el sufrimiento del paciente.
El área afectada se inmoviliza con la ayuda de una férula, y con ellas se fijarán las dos articulaciones vecinas a la región fracturada. Pero si la persona en cuestión ha sufrido una fractura en el cuello, no debe moverse, pero debe llamar inmediatamente al 911. Hasta que llegue la ambulancia, es aconsejable que el paciente se quede quieto.
Si se trata de una fractura cerrada, se pueden aplicar compresas frías con hielo en la zona afectada durante unos minutos. Además, se pueden administrar analgésicos para combatir el dolor y prevenir el shock traumático.
También se recomienda que el paciente se siente lo más cómodamente posible, para no hacer esfuerzo y para cubrirse con una manta, evitando así la hipotermia.
Se recomienda acudir al médico lo antes posible o llamar a la ambulancia. De esta manera, se evitan complicaciones que podrían ocurrir. También debe recordarse que en el caso de fracturas abiertas, el paciente debe ser llevado al hospital preferiblemente en ambulancia, al departamento de cirugía, donde se tomarán las medidas necesarias y el transporte al hospital debe realizarse dentro de las 6 horas posteriores al accidente.
En qué consiste el tratamiento
El tratamiento de una fractura se realizará dependiendo del tipo de fractura, su gravedad y sobre todo su localización. La mayoría de las veces, el tratamiento consiste en férulas, yeso, procedimientos quirúrgicos en el caso de los más complicados.
Para el dolor, se administrarán analgésicos. En caso de una fractura de la pelvis o la columna vertebral, el paciente permanecerá inmovilizado en la casa durante unas semanas porque la recuperación requiere tiempo y la observancia de algunos pasos para la curación, todo por consejo del médico ortopédico.